Exposición

Título Memory Lane

Fecha 20 ABR 2018 - 01 JUL 2018
Memory Lane

«Inspirados por sus recuerdos de infancia y juventud en las costas de Ribadesella y Llanes (Asturias), Félix Luque e Íñigo Bilbao llevan a cabo en la primera versión de Memory Lane (2015) una exploración de los espacios naturales que conocían y recordaban, empleando tecnologías de escaneado 3D con las que obtienen una reproducción enormemente detallada de aquellos lugares y a la vez una imagen fantasmal, distante e incompleta, que gradualmente se convierte en una ficción…» – Pau Waelder

Memory Lane parte de una exploración de los recuerdos de infancia y juventud de Félix Luque e Íñigo Bilbao en las costas de Ribadesella y Llanes (Asturias), que se traduce en una digitalización de los bosques, playas y rocas empleando tecnologías de escaneado 3D. Por medio de los dispositivos digitales obtienen una reproducción enormemente detallada de aquellos lugares y a la vez una imagen fantasmal, distante e incompleta, que gradualmente se convierte en una ficción. Junto a Damien Gernay, los tres artistas elaboran una particular imitación de la naturaleza, en la que esta es a la vez captada con la mayor precisión que permite la tecnología actual y convertida en algo conscientemente artificial.

El trabajo escultórico y la propia presencia física de las piezas adquieren una particular importancia, dado que nos muestran cómo los artistas, al convertir la naturaleza en datos, han podido recrearla según sus propios parámetros. El software de modelado 3D, la fresadora con control numérico por computadora (CNC) y los sistemas robóticos y electrónicos que han construido les otorgan la capacidad de crear una realidad enteramente diferente.

En conjunto, la piezas que forman parte de este proyecto elaboran una ficción con elementos conscientemente inverosímiles que parten de unos lugares reales, con una profunda significación para los artistas, pero se abstraen hasta el punto de configurar una realidad paralela, con un lenguaje y un comportamiento específicos, que ya no pertenecen tanto a los humanos que los han imaginado como a las máquinas que les han dado forma.

Pau Waelder

Sobre los artistas

Félix Luque Sánchez (Oviedo, 1976), Damien Gernay (Paris 1975) y Iñigo Bilbao (Oviedo, 1975), son un grupo de artistas cuyo trabajo explora cómo las personas conciben su relación con la tecnología y facilita espacios de reflection acerca de temas actuales como el desarrollo de la inteligencia artificial y la automatización. Empleando sistemas de representación electrónicos y digitales, así como esculturas mecatrónicas, composiciones de sonido generativas, datos obtenidos en tiempo real y procesos algorítmicos, crea narrativas en las que la ficción se mezcla con la realidad, sugiriendo posibles escenarios de un futuro próximo y enfrentando al espectador a sus miedos y expectativas acerca de lo que pueden hacer las máquinas.

Las instalaciones se configuran como sistemas autónomos e incontrolables en los que cada elemento desempeña un papel tanto en el diseño funcional como en el visual. Las máquinas se conciben, por tanto, no sólo en cuanto a los procesos que llevan a cabo sino también como objetos de contemplación estética. Cada obra se divide en diferentes partes o secciones, que pueden interpretarse como capítulos de una misma narración, elementos constitutivos de un sistema o intentos de exploración de un tema. Esta fragmentación contradice la aparente unicidad de la pieza y el aparentemente perfecto funcionamiento de la máquina. El fallo y la vulnerabilidad están presentes en la manera en que estos dispositivos se ven forzados a conservar equilibrios delicados, mantener conversaciones absurdas, generar descripciones incompletas de la realidad y, por último, expresarse por medio de una composición sonora que surge de su propia actividad y de los procesos físicos que se dan en ella. El artista juega conscientemente con la percepción contradictoria de la tecnología como algo puramente funcional pero que alberga misteriosos propósitos, así como el miedo a que las máquinas reemplacen a los humanos. Inspirado por la ciencia ficción, extrae de sus raíces estéticas y conceptuales las herramientas con las que elabora narraciones especulativas y se dirige al espectador empleando los prejuicios acerca de la tecnología que ilustra la cultura de masas. El resultado es una serie de obras que fascinan por su elegancia técnica y su intrigante opacidad. Unas obras que, al mismo tiempo, atraen al espectador y se distancian de él.