La revolución tecnológica de nuestra era




Nuestra especie ha evolucionado de una forma muy diferente al mundo animal desde los primeros individuos del género Homo. Ciertos especialistas en la materia denominan al estado actual del ser humano una especie llamada Homo Tecnologicus (Warwick, K., 2016). Los animales humanos han evolucionado superando por grandes rasgos la selección natural, eliminando los duros procesos selectivos de la criba de la naturaleza, de la muerte de los individuos no aptos para el entorno.

Sin embargo, cuando surge la tecnología con avances que parecen una transgresión de aquella características naturales, que son cambiadas y muchas veces ampliadas va demostrar las capacidades intrínsecas del propio ser humano.  Por ejemplo el incluir prótesis mecánicas que aplian la fuerza humana y mejoran la resistencia de la actividad física (Dollar y Herr, 2008; Blaya y Herr, 2004) o nuevos logros de restablecimiento de las funciones sensomotoras.

Dichos cambios están generando grandes debates en el ámbito académico y sociales, quienes sostienen si ¿Podríamos considerar la incorporación de sistemas robóticos y de nuevas tecnologías poshumanistas como una amenaza para la sociedad en términos de economía, política y sociología?.

En el caso de los los tecnoprogresistas defienden la aplicación de todo tipo de tecnología a la vida humana para mejorar las condiciones de nuestra sociedad. Bajo sus principios se definen una visión que incluye energía limpia, comida saludable, bienes materiales y refugio, sanidad accesible, bienestar mental e inteligencia versátil, y tiempo suficiente para la creatividad. Todo ellos está permitido a través de la aplicación de la tecnologías convergentes sin dejar a ninguna persona. Además, ellos enfatizan  en la importancia de la supersociedad, entendida como la mejora en la solidaridad, adaptación y democracia, defendiendo la diversidad y la libertad.

Comunidad biohackers

Al generarse tecnología suficiente como aumentar las capacidades humanas, es por ello que las personas sin enfermedades o ningún tipo de necesidad de mejora podrían optar a actualizarse, lo que incluye una nueva mejora (Warwick, 2004).

El biohacktivismo es un movimiento basado en la apertura de la ciencia a la sociedad, se han creado en todo el planeta diversos grupos que trabajan de muy diferentes maneras en proyectos de bioingeniería, desde edición genética hasta implantes magnéticos para detección de campos magnéticos. Este es un movimiento a favor de esa tecnología. Mediante este proyecto, se promueve el uso de herramientas que puedan ser usadas en la actualidad por seres humanos para amplificar sus propias capacidades, con un claro apoyo a la comunidad biohacker.

Si deseas seguir leyendo la nota, desde el siguiente enlace:  La revolución tecnológica de nuestra era