Decálogo para reinar en la red




La abogada en TIC, Ofelia Tejerina, comentó sobre un decálogo que leyó con recomendaciones para ser “El mejor influencer de la Red” y los peligros que podría causar en los niños.

“En la relación de consejos no se saltaban ni uno solo de los pasos que hay que seguir para exponer toda tu vida minuto a minuto. Pero ni un sólo punto recomendaba no revelar detalles de seguridad personal o que impidiesen que cualquier “maleante” se plantease buscar contacto físico, más allá del mero seguimiento online que tan alegremente se promocionaba”.

Ofelia señala que uno de los puntos que planteaba el decálogo era que tenías que crear un perfil personal abierto al público, “nada de candados”, pero no decía que eso supone que le entregas tus fotos a las personas, “como si hicieras millones de copias y te dedicaras a repartirlas por la calle, solo que en este caso la calle es el mundo entero”.

Ella afirma que esas fotos pueden dar pistas de dónde vives, a qué hora sales para ir al colegio o al trabajo, dónde y cuándo veraneas, si sueles ir a un centro comercial, etc. Incluso, dijo que hay gente a la que ya le ha pasado, que le han dicho en la calle “hola, a ti te sigo en Instagram ¿qué tal en la playa?”, y claro, se han sorprendido.

Otra de las invitaciones del decálogo, era escribir una biografía interesante “que muestre tu personalidad” para que todo el mundo te conozca, que utilices hashtags para que te encuentren más rápido, que nunca subas fotos de un mismo momento, que las 20:00 es la hora top de visualizaciones y que en cuantas más redes sociales tengas y más likes o seguidores consigas, más importante serás “¡Así dices que existes!”.

En ese sentido, invitó a los padres de familia a tomar medidas más seguras para proteger a sus hijos que hoy en día quieren ser, influencers, bloggers, youtubers, it girls, entre otros. Además, explicarles cómo deben enfrentarse al potencial de este tipo de tecnologías, ya que solo prohibirles el uso de las redes hasta que sean mayores de edad, no funcionará.