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Inicios de la colección


En sus inicios, la Colección de Arte de Telefónica surge como respuesta al deseo de la Compañía.

Fotografía contemporánea


La Colección de Fotografía Contemporánea de Telefónica comienza a gestarse en el año 2002.

Cubismo


Constituida en torno a la contextualización de la obra de Juan Gris.

Obra en papel: TELOS


La Colección Telos nace en el año 85.

Pintura: Figuración Renovadora


Con el compromiso constante de contribuir al conocimiento y desarrollo de nuestra cultura.

OROZCO, Gabriel > Ladrillos Frotados


Fecha:
2002

Técnica y soporte:
Fotografía color de revelado cromógeno sobre papel Fuji Christal Archive

Medidas:
86 x 119 cm

Lugar y fechas del autor :
Jalapa, Veracruz (México), 1962 -- ,


Descripción

Descending Path y Ladrillos frotados forman parte de un conjunto de obras en las que el artista se presenta como el catalizador de situaciones que pueden considerarse escultóricas y que, incluso casi imperceptiblemente, irrumpen en la cotidianidad. Estas interrupciones de la realidad tienen lugar en dos ámbitos fundamentalmente: el mundo de los objetos y el mundo natural. Las primeras piezas de este tipo fueron creadas en un supermercado. Ahí Orozco recolocaba los objetos para crear situaciones ligeramente incómodas o directamente ingeniosas como en Gatos y sandías, donde sobre una montaña de sandías, el artista fue colocando con todo cuidado latas de comida para gato. Si en estos trabajos lo que llamaba la atención era el contraste entre los objetos, sus intervenciones en el ámbito de la naturaleza o del paisaje urbano tendrán un carácter más sutil, más camuflado dentro de la propia lógica del espacio al realizarse con materiales encontrados en los propios lugares que se alteran. Este es el caso de Ladrillos frotados, una pieza netamente escultórica y efímera que ha sido registrada fotográficamente. Se trata, como su título indica, de un conjunto de ladrillos que han sido frotados contra las piedras sobre las que después son colocados. Queda apenas el rastro rojizo del polvo desprendido y los ladrillos, colocados ordenadamente cual precario monumento. La integración cromática de los ladrillos con el resto del paisaje contrasta con las formas geométricas de los ladrillos y con el extraño cuidado con el que han sido colocados en su sitio. Orozco trabaja con situaciones al alcance del sujeto y muy alejadas de las grandilocuentes intervenciones del land art. Se trata, al contrario, de un individuo que ha dejado un breve rastro de su paso, una huella casi invisible que, sin embargo, nos deja con la inquietante sensación de estar presenciando una realidad que no es del todo real.